ARTÍCULOS DESTINADOS A LA SECCIÓN MISCELÁNEA

 

Comercio y crecimiento económico inclusivo: China y América Latina (2004-2021)

Trade and inclusive economic growth: China and Latin America (2004-2021)


 

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Descripción generada automáticamenteHarold D. Angulo-Bustinza hangulo@continental.edu.pe

https://orcid.org/0000-0002-1360-4378

Docente investigador en la Universidad Continental del Perú, Perú

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Descripción generada automáticamenteJenny Paola Lis-Gutiérrez jenny.lis@konradlorenz.edu.co

https://orcid.org/0000-0002-1438-7619

Docente investigadora en la Fundación Universitaria Konrad Lorenz, Colombia

 

Comercio y crecimiento económico inclusivo: China y América Latina (2004-2021)

 

RETOS. Revista de Ciencias de la Administración y Economía, vol. 13, núm. 26, pp. 309-323, 2023

 

Universidad Politécnica Salesiana

 

2023.Universidad Politécnica Salesiana


Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

Recibido: 27/06/23

Revisado: 05/08/23

Aprobado: 31/08/23

Publicado: 01/10/23

DOI: https://doi.org/10.17163/ret.n26.2023.08


 

Resumen: China se ha consolidado como una potencia global y su crecimiento ha sido notable. La influencia económica china en América Latina ha aumentado significativamente y el país es uno de los aliados comerciales más relevantes de la región. Por lo tanto, la relación comercial entre América Latina y China es estratégico. En este contexto, el estudio tiene como propósito analizar la relación entre el comercio internacional con China y el crecimiento económico inclusivo en América Latina entre 2004 y 2021, utilizando datos de 13 países de la región (Uruguay, Perú, Paraguay, Panamá, México, El Salvador, Ecuador, Costa Rica, Colombia, Chile, Brasil, Bolivia y Argentina). Nuestra investigación es de naturaleza cuantitativa, su diseño es no experimental y su alcance es correlacional. El modelo econométrico utilizado empleó datos de panel y el estimador Newey-West para tener en cuenta la autocorrelación de primer orden en el error. Los resultados indican una relación estadísticamente significativa y negativa entre las exportaciones latinoamericanas hacia China, lo cual tiene un impacto del 10 % en el crecimiento económico inclusivo. De manera similar, las importaciones desde China hacia América Latina muestran una relación estadísticamente significativa y negativa del 5 % con el crecimiento económico inclusivo. No se identificó evidencia que respalde una relación entre la inversión extranjera directa (IED) china en los países latinoamericanos y el crecimiento económico inclusivo.

Palabras clave: comercio internacional, inversión extranjera directa, datos de panel, crecimiento económico inclusivo, estimador Newey-West, América Latina, China, estimador Newey-West.

Abstract: China has consolidated itself as a global economic power, and its growth has been remarkable. China’s economic influence in Latin America has significantly increased, and the country has become one of the region’s most important and relevant trade partners. Therefore, the trade relations between Latin America and China are considered “strategic.” In this context, the purpose of this study is to analyze the relationship between international trade with China and inclusive economic growth in Latin America from 2004 to 2021, using data from 13 countries in the region (Uruguay, Peru, Paraguay, Panama, Mexico, El Salvador, Ecuador, Costa Rica, Colombia, Chile, Brazil, Bolivia, and Argentina). Our research is quantitative in nature, with a non-experimental design and a correlational scope. The econometric model used panel data and the Newey-West estimator to account for first-order autocorrelation in the error. The results indicate a statistically significant and negative relationship between Latin American exports to China, which has a 10% impact on inclusive economic growth. Similarly, imports from China to Latin America show a statistically significant and negative relationship of 5% with inclusive economic growth. However, no discernible evidence was found to support a relationship between China’s foreign direct investment (FDI) in Latin American countries and inclusive economic growth.

Keywords: international trade, foreign direct investment, panel data, inclusive economic growth, Newey-West estimator, Latin America, China, Newey-West estimator.

Cómo citar: Angulo-Bustinza, H. y Lis-Gutiérrez, J. P. (2023). Comercio y crecimiento económico inclusivo: China y América Latina (2004-2021). Retos Revista de Ciencias de la Administración y Economía, 13(26), 309-324. https://doi.org/10.17163/ret.n26.2023.08

Introducción

China y su crecimiento han tenido un impacto significativo a nivel mundial. De 1990 a 2010, China alcanzó una tasa promedio de crecimiento anual del PIB de 10 % (Banco Mundial, 2022). Actualmente, China es la segunda economía más grande del mundo, solo detrás de Estados Unidos (International Monetary Fund, 2022). El ingreso de China a la Organización Mundial de Comercio (OMC) en 2001 marcó un momento crucial en la dinámica del comercio global, y le dio forma al comercio internacional (TCI). Desde entonces, China ha asumido un papel central, aprovechando su potencial como centro de manufactura dentro de las cadenas globales de valor, lo que llevó a un aumento importante de sus exportaciones mundiales y a establecerse como el favorito desde 2010 (Nicita y Razo, 2021).

Según el Banco Mundial (2023a), China ganó el título de mayor exportador y segundo importador del mundo hasta 2019. En 2021, China contribuyó al 15,07 % de las exportaciones a nivel mundial, lo que equivale a la impresionante suma de US$3 363 835 millones y representó el 11,90 % de las importaciones mundiales, con un total de US$2 688 634 millones (OMC, 2022). En cuanto a la inversión extranjera directa (IED), China ocupa el segundo lugar en el mundo en cuanto a receptores, atrayendo una suma de 181 000 millones de dólares en 2021, lo que refleja un notable aumento del 21 %. Además, ocupa el cuarto lugar entre las principales fuentes de IED en general, a pesar de experimentar una disminución del 6 %, con una contribución de 145 000 millones de dólares estadounidenses. (UNCTAD, 2022). Xi Jinping dio a conocer en octubre de 2013 la principal estrategia de cooperación económica e internacional de China, la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI, por su sigla en inglés), que abarca cinco objetivos principales: coordinación política, conectividad espacial, comercio libre de barreras, integración económica y vínculos entre personas (The Green Finance and Development Center, 2023). Hasta marzo de 2022, la BRI ha logrado acuerdos de cooperación con 32 organizaciones y 146 países, y las inversiones de China en países afiliados a la BRI han acumulado desde 2013 a 2021 la asombrosa cifra de 890 000 millones de dólares.

La influencia económica de China en América Latina ha crecido significativamente (Feng y Zeng, 2021). Los socios tradicionales de la región, como Estados Unidos y Europa, ahora compiten con China por inversiones en esta área (Zanabria, 2015; Lopes-Alfonso et al., 2021). El Ministerio de Comercio de la República Popular China (2022a) reportó un aumento del 41,1 % en el comercio entre China y América Latina en 2021, que ascendió a US$451 590 millones. Las exportaciones chinas aumentaron un 52 %, alcanzando US$229 010 millones anuales, mientras que las importaciones chinas crecieron US$222 580 millones, lo que significa un aumento anual del 31,4%. Brasil, México, Chile, Perú y Colombia son los cinco principales socios comerciales de China en la región (Ministerio de Comercio de la República Popular China, 2022a).

La relación comercial entre China y América Latina es estratégica. China depende en gran medida de los recursos naturales esenciales, como, por ejemplo, la soja, el mineral de hierro y el petróleo, recursos que abundan en América Latina. Además, América Latina sirve como un importante mercado de consumo de bienes chinos, en particular productos manufacturados (Lopes-Alfonso et al., 2021). En 2020, las exportaciones desde América Latina a China incluyeron materias primas y minerales, con valores de US$101 284 796 y US$46 836 546, respectivamente (World Integrated Trade Solution, 2023). Las principales importaciones de China procedentes de América Latina fueron bienes de capital y maquinaria, por un total de 97 112 863 dólares estadounidenses, y equipo eléctrico por un valor de 90 063 973 estadounidenses.

Kakwani y Pernia (2000) introdujeron el concepto de crecimiento económico inclusivo (CEI), con el fin de garantizar que el progreso económico beneficie a todos los miembros de la sociedad, particularmente a los menos privilegiados. Wang et al. (2020) sostienen que la exclusión social se produce cuando las personas no pueden participar en actividades específicas, lo que restringe sus oportunidades y las priva de las habilidades necesarias para el éxito. Para mitigar la exclusión social, la inclusión se esfuerza en reducir las disparidades y erradicar la pobreza, fomentando el progreso con oportunidades equitativas para todos los miembros de la sociedad (Kuss et al., 2021; Saher et al., 2022).

Samuelson y Nordhaus (2009) dicen que un crecimiento económico sostenido es crucial para el éxito a largo plazo de una nación, mientras que Stiglitz (2016) sostiene que una desigualdad económica puede impedir ese crecimiento. Es importante señalar que en los países de bajos ingresos, tanto el crecimiento económico como la distribución equitativa de los recursos son fundamentales para aumentar los ingresos de las personas de bajos recursos (UNDP, 2020). Sin embargo, los beneficios del avance económico no siempre se distribuyen de forma uniforme, como se evidencia en América Latina, donde la expansión continua entre 1990 y 2000 no logró mejorar la desigualdad de ingresos (Jalles y Mello, 2019).

Liu et al. (2022) y Topuz (2022) también hablan de la diferencia de ingresos y el crecimiento económico. Estos autores subrayan que los diferentes niveles de riqueza entre los países conducen a resultados diferentes. En los países con bajos ingresos, la desigualdad tiene poco efecto en la redistribución, mientras que en los países desarrollados si existe una diferencia importante (Kraveishvili y Gogorishvili, 2022). Del mismo modo, el impacto de la diferencia en las tasas de ahorro es menos pronunciado en los países de bajos ingresos en comparación con los de altos ingresos. Una investigación reciente profundiza en el papel de los ecosistemas empresariales en el fomento del crecimiento inclusivo ambiental y social, como lo ejemplifican Yoruk et al. (2022).

Stojkoski et al. (2023) también han incorporado datos comerciales junto con solicitudes de patentes para formular modelos que aumenten de forma efectiva y sustancial la capacidad explicativa de las mediciones de la complejidad económica en relación con las diferencias globales en el crecimiento verde inclusivo. Su investigación subraya que las mediciones de la complejidad basadas en datos de patentes y comercio pueden pronosticar el desarrollo económico y la desigualdad de la riqueza. Los países que obtienen puntuaciones altas en las tres categorías podrían presentar intensidades de emisión más bajas.

La investigación realizada por Ofori et al. (2023) resulta pertinente para la inversión extranjera directa. Este estudio aborda tres temas clave relacionados con el crecimiento verde inclusivo (CVI) en África subsahariana (ASS). En primer lugar, utiliza datos macro para analizar la influencia de la IED y la libertad económica de CVI en 20 países del ASS. Los resultados indican que, de manera aislada, la IED carece de un impacto estadísticamente significativo en la promoción de la CVI. En segundo lugar, se explora la interacción entre la libertad económica y la IED en el fomento de la CVI, revelando que el marco económico “moderadamente libre” del ASS produce un impacto negativo de la IED en la CVI. Por último, el estudio identifica un umbral crítico de libertad económica del 66,2 % (moderadamente libre) que es necesario para que la IED fomente efectivamente la CVI. Este informe ofrece buenas ideas para promover un crecimiento verde inclusivo en la región al subrayar las inversiones necesarias para alinear la estructura económica del ASS con la IED.

En los últimos años ha habido un aumento en la investigación sobre la interacción entre el TCI y el crecimiento económico inclusivo (CEI), como lo observan Angulo-Bustinza et al. (2022) y Sadullaev (2023). Sin embargo, todavía existe una brecha en la investigación sobre cómo el CEI, particularmente con China, puede contribuir a promover el CEI, dentro de los países en vías de desarrollo.

Además, la utilización de datos de panel para estudiar el crecimiento económico inclusivo es un tema recurrente. Angulo-Bustinza et al. (2023), utilizando un enfoque cuantitativo no experimental, identifican los determinantes del crecimiento económico inclusivo en América Latina. Utilizaron un modelo de datos de panel para evaluar el impacto de diversas variables sobre el crecimiento económico inclusivo en 14 países de América Latina en un período de 25 años (1995-2019), y los resultados indican que el gasto público y el comercio exterior tienen una influencia positiva sobre el crecimiento económico inclusivo, mientras que la inflación, el desempleo y las crisis tienen efectos negativos. Por su parte, Yang et al. (2023) utilizan diversos métodos estadísticos, incluyendo “el estimador dinámico lineal GMM-IV del panel, la regresión lineal de errores estándar corregidos para panel (PCSE) y el estimador de correlación contemporánea”. Con el fin de investigar la importancia del crecimiento inclusivo y la libertad económica en el desarrollo financiero, este estudio analiza la conexión entre la gestión financiera efectiva y las condiciones socioeconómicas que propician la innovación tecnológica y el crecimiento económico a largo plazo. El análisis cubre desde 2009 hasta 2017, abarcando 72 naciones clasificadas como menos desarrolladas financieramente. Los hallazgos destacan cómo el crecimiento inclusivo refuerza la libertad económica, fomentando el desarrollo financiero general.

El objetivo de este estudio es explorar la relación entre el TCI con China y el CEI en América Latina de 2004 a 2021. La medición del CEI se basa en el proxy sugerido por Anand et al. (2013) y Aoyagi y Ganelli (2015), y los datos del panel abarcan 13 países de América Latina (AL). Las estimaciones se calculan utilizando errores estándar robustos de New-West, considerando la presencia de autocorrelación de primer orden en el término de error.

Método

Esta investigación tiene un enfoque cuantitativo, utilizando un diseño longitudinal no experimental y enfocándose en el análisis correlacional. Para recopilar los datos necesarios, recurrimos a fuentes como COMTRADE (2023), el Ministerio de Comercio de la República Popular China (2006, 2015, 2022b) y el Banco Mundial (2022, 2023a, 2023b). Toda la información utilizada en este estudio es de acceso público. En el cuadro 1 se presentan las variables que comprenden: i) el crecimiento del PIB real per cápita: variación de la desigualdad neta, ii) la inversión de China en América Latina y el Caribe, iii) las exportaciones de América Latina y el Caribe a China, y iv) las importaciones de China a América Latina y el Caribe.

Para nuestro análisis, recopilamos datos que abarcan desde 2004 hasta 2021, cubriendo un total de 13 países (Uruguay, Perú, Paraguay, Panamá, México, El Salvador, Ecuador, Costa Rica, Colombia, Chile, Brasil, Bolivia y Argentina). Este amplio conjunto de datos constituye la base para llevar a cabo el modelo de datos de panel, como se explica en las secciones 2.1 y 2.2. Se realizaron análisis correlativos y econométricos utilizando la versión de prueba Stata 14.0 (StataCorp, 2015).

Cuadro 1

Operacionalización de variables

Nota. La muestra incluye 13 países (ver figura 1): Uruguay, Perú, Paraguay, Panamá, México, El Salvador, Ecuador, Costa Rica, Colombia, Chile, Brasil, Bolivia y Argentina. El período es 2004-2021.

Figura 1

Países incluidos en el estudio